En el cierre de 2025, Brasil embarcó 802.470 t de maíz a Irak, cifra que supera en más de 500 veces el promedio histórico del corredor, según MDIC.
Irak raramente aparece en los informes de maíz brasileño. En 2025 lo cambió con contundencia: Brasil exportó 802.470 toneladas de maíz al país, un volumen que supera en más de 500 veces el promedio plurianual de 143.000 toneladas registrado por MDIC ComexStat.
Para dimensionar: esa cantidad equivale, aproximadamente, a lo que un terminal granelero mediano brasileño moviliza en dos ciclos completos de carga.
Brasil es el segundo mayor exportador mundial de maíz y compitió con agresividad en precios durante 2025. El real promedió por encima de R$ 5,80 por dólar durante buena parte del año, según datos PTAX del BACEN, lo que generó una ventaja de costo estructural frente a los orígenes estadounidense y europeo.
Del lado comprador, Irak importa alrededor de 3 millones de toneladas de maíz por año — principalmente para piensos avícolas — y la demanda creció con la expansión de la producción local de pollo impulsada por inversión pública desde 2020. Las disrupciones en el suministro ucraniano, activas desde 2022, empujaron a varios compradores de Oriente Medio a buscar alternativas con logística confiable.
En ese escenario, el maíz brasileño embarcado desde puertos del Atlántico Sur ofrece una ruta competitiva hacia el Golfo Pérsico, especialmente cuando los precios del CBOT cierran por debajo de su promedio quinquenal.
La cosecha 2024/25 de Brasil fue una de las mayores de la serie histórica, generando excedente exportable relevante. El contexto latinoamericano también favorece: Argentina compitió con Brasil en el mismo corredor, pero restricciones cambiarias internas y retenciones de exportación limitaron su capacidad de ganar contratos de mediano plazo en 2025.
Irak no figuraba entre los diez principales destinos del maíz brasileño hasta ahora. El salto de 2025 sugiere la existencia de contratos de suministro de varios meses — mover 800.000 toneladas requiere decenas de buques Panamax o Supramax coordinados, no operaciones spot.
El corredor de maíz de Brasil hacia Medio Oriente se ha expandido desde 2021. Los países del Golfo y el Magreb buscan diversificar sus proveedores de granos tras las lecciones de dependencia del Mar Negro durante el conflicto en Ucrania. Iraq, con su demanda creciente de granos forrajeros, encaja en esa tendencia.
No hay datos YTD 2026 disponibles para este corredor aún. Pero el volumen de 2025 — equivalente a docenas de buques graneleros — apunta a acuerdos firmados con meses de anticipación.
Para exportadores: Mapear la ventana de contratación iraquí para el segundo semestre de 2026 antes de que Argentina o EE.UU. cierren acuerdos de suministro más largos. Los puertos de Itaqui y Santos ofrecen rutas atlánticas directas al Golfo a fletes competitivos.
Para importadores: El volumen de 2025 ya salió del mercado, pero la apertura del corredor señala que Brasil tenderá a ser un proveedor creciente en la región. Monitorear el diferencial CBOT-FOB Santos en los próximos 30 días para evaluar si conviene cerrar cargas del 3.º trimestre de 2026 hoy.
Los traders que eliminaron a Irak de sus planillas de maíz en 2023 están construyendo de nuevo esa fila — esta vez con números que no esperaban ver.
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